Vaporizaciones vaginales: Olvidada sabiduría ancestral para la salud de la mujer


Menstruaciones dolorosas afectan a mujeres de todas las edades causando algunas veces el abandono de la actividad diaria o el uso de analgésicos tóxicos, mes tras mes. Sin embargo, las mujeres no tienen por qué experimentar su ciclo mensual de esta manera. Antiguos remedios son la clave no sólo para el alivio del dolor, sino también la limpieza de los órganos de forma que la causa de tal sensación se elimina del cuerpo. En este artículo para el Instituto de Nacimiento, Rosita Arvigo, naturópata y maestra de medicina maya, nos recuerda un antiguo tratamiento olvidado que cualquier mujer puede usar en casa.


Gretta, una chica menonita de quince años, se sentó delante de mí en lágrimas. "No me gusta mi periodo. Lo odio. Hay tanto dolor que desearía no haber nacido mujer". Desde que su menstruación comenzó tres años antes, ella se recluyó en su cama durante tres días de cada mes, tomando fuertes medicamentos para el dolor que podían aliviar ligeramente el malestar. Su madre la trajo a mí después de que todo lo demás había fallado. Ya Gretta había visitado una serie de médicos y otros profesionales en vano.
Le hice la pregunta más importante: "¿Ves sangre oscura al comienzo del ciclo y sangre oscura en la parte final del ciclo?"
Ella me miró sorprendida. "Nunca nadie me preguntó eso antes, aunque sí, siempre. ¿Qué significa?”
Bueno, le contesté, significa que el útero necesita ser limpiado en su interior. La sangre oscura en el inicio de tu período es lo que no es eliminado del último ciclo y la sangre oscura al final del período es de muchos meses antes, incluso años de acumulación en la membrana uterina. La acumulación se endurece, se oscurece y se espesa, lo que hace que el trabajo del útero sea más fuerte y se acalambre para expulsar el material endurecido.
Le di un buen tratamiento maya de terapia abdominal y encontré que, como era de esperar, su útero estaba muy bajo y se sentaba encima de la vejiga. Era fácil de levantar y le enseñé el cuidado de sí misma que debía hacer en casa los días en los que no se encontrara menstruando.
"¿Sabes lo que es un vapor vaginal?", le pregunté a su madre.
"En realidad mi abuela en Canadá solía hacerlos para nosotras pero se me olvidó todo acerca de ellos. ¿Crees que va a ayudar? ", respondió ella con una mirada burlona.
Yo les di un doble puñado de hojas de orégano fresco para hacer tres vapores vaginales consecutivos en casa. Afortunadamente, el tiempo era justo porque su menstruación comenzaría en unos 7 días. Además, me tomé el tiempo para explicarle a las dos que muy probablemente iban a ver un montón de sangre espesa y oscura con la siguiente menstruación. Puede llegar a parecer de café molido, jarabe de chocolate o incluso carne de hamburguesa. Y, por supuesto, eso fue exactamente lo que sucedió en el primer, segundo y tercer día de su período.
"Gracias a Dios que usted nos dijo lo que podría ocurrir después del tratamiento y vapores porque si no lo hubiera conocido, sin duda la hubiera llevado a la sala de emergencias. ¡Fue absolutamente chocante! Un pequeño cubo de suciedad saliendo en tres días y cada día sus calambres eran menos y menos hasta que en el cuarto día ella estaba libre de dolor”. 
Los baños de vapor dentro de la vagina o el yoni son antiguos tratamientos respetado por las mujeres, utilizado por parteras y curanderos tradicionales mayas en América Central y del Sur. La práctica se menciona en las primeras crónicas de los frailes españoles que dedicaron tiempo para tomar nota de las prácticas curativas de los mayas y los aztecas. Los bajos (Ba-azadas) como se les llama en español, son un tratamiento común y eficaz para muchas afecciones femeninas, sobre todo de carácter grave o crónica. Las parteras los recomiendan  en un periodo de 1-9 días después del parto, dependiendo de la preferencia personal y la condición de la mujer. Son excelentes para dismenorrea, amenorrea, quistes ováricos, fibromas cervicales y como una práctica preventiva natural. Las practicantes de la Técnica Arvigo de terapia abdominal maya recomiendan hacerse vapores vaginales con regularidad. ¿Con qué frecuencia? depende de la severidad de la condición de la mujer.
Los vapores vaginales son también una buena atención preventiva. Para aquellas que tienen ciclos normales, libres de dolor, se recomienda hacerlos cuatro veces al año, justo antes de la menstruación. Las mujeres menopáusicas han informado de coágulos de sangre oscura, espesa incluso un año después de que la menstruación ha cesado. "Mejor fuera que dentro," es nuestro lema. La combinación de vapor y aceites esenciales de las plantas penetran profundamente en el cuello uterino y el útero para desalojar los fluidos menstruales induradas y acumulaciones patológicas que no han sido correctamente desprendidas con cada ciclo mensual. El endurecimiento de la membrana uterina provoca que el útero se calambre ferozmente para expulsar la acumulación endurecida.

¿Cómo hacer un vapor vaginal en casa?

Las vaporizaciones vaginales en casa son un proceso muy simple que consiste en agua, las plantas, una manta, una silla y alrededor de una hora de tiempo. Si usted tiene el orégano, la albahaca, caléndula y romero en su jardín, elija un doble puñado de hojas frescas y tallos -alrededor de un frasco de un cuarto llena, sin apretar-. Utilice una hierba o cualquier combinación de los anteriores. Si se hará uso de hierbas secas, necesita alrededor de una onza de material vegetal seco. Otras hierbas útiles para baños de vapor vaginales incluyen hojas de bardana, agripalma, manzanilla, milenrama, plátano, hierba tora, lavanda y tomillo. Tenga en cuenta que no usamos aceites esenciales en forma líquida para vapores vaginales, ya que son demasiado concentrados para este propósito. Cocine a fuego lento las hierbas en una olla tapada con dos litros de agua durante diez minutos y se deja reposar durante cinco minutos.
Retire la olla de la estufa y colóquela debajo de una silla con rendijas abiertas -una caña, madera o silla de jardín de plástico va a funcionar-. Se quita su ropa incluyendo ropa interior, de cintura para abajo. Cubriendo con una manta, se sienta sobre las hierbas humeantes. Esto evita que el vapor de agua contenida se escape. Asegúrese de que se siente cómoda con la temperatura del vapor y no está expuesta a corrientes de aire frío. Si es demasiado caliente, tapar la olla por unos minutos y volver a intentarlo hasta que el vapor se sienta cálido y confortable. Envuelva la parte superior del cuerpo con una manta caliente, asegúrese de que sus pies están descansando sobre una alfombra o usando calcetines calientes y que no está al alcance de una corriente de aire frío. La duración de la vaporización es de unos veinte minutos, la gran cantidad de calor y los aceites vegetales presentan un gran poder de limpieza en el útero, cuello del útero y los ovarios.
Después, lo ideal es que la mujer se mantenga en la cama durante una hora bajo cobijas calientes o simplemente asegúrese de mantenerse al margen de todas las corrientes de aire, no enfriarse. La hora de dormir es el mejor momento para hacer un vapor vaginal.
¿Con qué frecuencia? Cuando hay patología con la menstruación, le pedimos a la mujer hacer tres bajos a la semana antes de que comience su período. Repitiendo mes a mes hasta que sus fluidos menstruales sean de color rosa y no existan obstáculos. Para las mujeres después del parto, la comadrona decide cuando es el tiempo para hacerlo con respecto a la condición de la madre. Si el parto fue sin complicaciones, el baño de vapor podría ser realizado ya en el primer día o en algún momento dentro de los próximos siete u ocho días. Cada partera parece tener un protocolo diferente, pero con el paso de las décadas he aprendido que es en cualquier lugar de uno a nueve días después del parto y puede repetirse más de una vez. Para las mujeres después del parto el objetivo es limpiar la membrana uterina.

Texto original en Birth Institute
Traducción de Andrea Betancourt

“Libro de las sombras”. Del ciclo menstrual y el ciclo lunar: Luna roja (IV de XII)

“El ciclo de la luna y el de la mujer están estrechamente interrelacionados, ya que el cuerpo femenino responde a las fases lunares; pero el ciclo de la luna no es sólo el calendario del cuerpo de la mujer sino que es un indicador de los cambios que se producen en su conciencia.”
Miranda Gray, Luna roja.
Imagen de Subversión Vaginal Fanzine

El ciclo menstrual, la regla, o menstruación es parte del ciclo ovárico normal en una mujer sana en edad fértil. Es la manifestación más clara del ciclo ovárico. El ciclo menstrual dura unos 28 días.
El ciclo empieza el primer día del sangrado y finaliza el día anterior a la siguiente regla. Para determinar cuántos días dura el ciclo menstrual se tiene que contar desde el primer día de regla hasta el día anterior al siguiente periodo.
El ciclo de la Luna dura 28 días y cada una de sus fases dura 7 días. La Luna, a su vez, gira alrededor de la Tierra y su presencia tiene gran influencia sobre todo aquello que contiene agua, por eso se habla de una elevación en las mareas o de la savia de las plantas mientras se encuentra en cierta alineación solar.
No es difícil pensar, pues, que también la ejerza sobre los humanos, ya que estamos compuestos por líquidos en un 70%
La luna es el cuerpo celeste más cercano a la tierra. Sus efectos sobre nosotros son innegables. Los ciclos de la luna y los períodos menstruales femeninos guardan una estrecha relación. Tanto la menstruación como los ciclos lunares duran 28 días, por lo que suceden 13 veces al año.
Es impresionante ver cómo en las comunidades de mujeres se suele reglar en los mismos días, y hay cierta coordinación también con el ciclo lunar, que por lo regular coincide en Luna Nueva para las mujeres solteras, doncellas, o viudas y en Luna Llena para las mujeres con pareja activa sexualmente.
Esto tiene una explicación antropológica muy interesante, ya que en tiempos antiguos, los hombres salían a la guerra o a cazar en días de Plenilunio, y en este periodo las mujeres estaban menstruando, cuando regresaban con sus mujeres, en Luna Nueva, ellas estaban en días fértiles. Las antiguas matriarcas o mujeres sabias decían también que si el ciclo menstrual no coincidía en estas fechas, era producto de una falta de armonía del cuerpo con la Madre Tierra y con la propia naturaleza; es decir, la mujer vivía en un periodo de estrés.
Hoy en día, todo lo que tiene que ver con la regla y el sangrado menstrual parece tabú, pero en las antiguas sociedades matriarcales era un motivo de celebración. Era una forma de conocer y reconocer la feminidad y saberse parte del ciclo de vida.
Esta relación entre la menstruación y el ciclo lunar era un vínculo vital entre la Madre Tierra y la Hermana Luna, la hermana mayor que nos instruye sobre el ser mujer. Por eso existen mitos y ritos de transición que señalan el inicio de la vida reproductiva de la mujer con la regla, en todas las culturas. “Hoy que dejas de ser niña para convertirte en mujer”: una frase gastada, pero significativa aún hoy.
En algunos pueblos antiguos, como los hebreos y egipcios, se pensaba que la mujer estaba sucia cuando menstruaba. Los celtas y los pueblos prehispánicos decían que esta sangre daba vida y fertilizaba la tierra, incluso esta sangre se recogía en “copas” para depositarla, con rituales especiales, en algún lugar donde después se sembraba.

Mientras la Luna ilumine la noche triste
alargo mis brazos hasta tu fría morada
para darle el calor de mi lecho solitario
a quien en la intimidad mi vientre revive

Mientras la Luna se esconde tras las montañas
perfumo mi cuerpo de canela y magnolias
inquieta mi piel espera sus manos-arañas
la oscuridad se va cuando entra por mi puerta

Es de pensarse pues, que si la Luna tiene ciclos, también las mujeres los tenemos y es cierto. Sí, la mujer siempre está en “sus días”, no solo mientras está menstruando. Las hormonas nos juegan rudo, somos un elevador de estrógenos y progesterona, alegóricamente, jugamos a ser Luna Nueva y Luna Llena, es decir, la Luna es nuestra maestra en esto de los cíclicos cambios emocionales y de conciencia.
Las abuelas sabias decían que La Luna y nuestro Ciclo Menstrual nos elevaban en ciertos estados de conciencia y sensibilidad especial mientras que estuviéramos en armonía con su naturaleza y habría que agradecer por ello.
Luna nueva: está relacionada con la sabiduría de “La Bruja”. Es una etapa de transformación interior, de oscuridad. Luna negra: es un momento de introspección. Es el momento idóneo para desprendernos de lo inservible o lo viejo, para estar en silencio, sentir y percibir, para dejar ir, para quitarnos de apegos. En la Herbolaría y Botánica, se dice que es buen momento para sembrar y trasplantar.

La sabia ermitaña de la noche
la hermana oscura del rostro ajado
custodia de los secretos de alcoba
cómplice de lo que mis labios callan

Laberintos que invitan a la sombra
desechar lo que al alma atormenta
gestar sueños que al corazón germinan
morir poco para volver a nacer

Luna creciente: está relacionada con “La Virgen”, es el hambre por saber y allegarnos de experiencias que nos llenen de alegría y vigor. Es el momento cuando se echan a andar las ideas concebidas en el periodo de Brujas. Es momento del hacer, de llevar a cabo y ponerse en movimiento. Somos las doncellas radiantes y lozanas. Los campesinos toman esta temporada para sembrar plantas que crecen altas. No cortan madera, pero si podan.

Sonrisa lozana que nace en oriente
tímida niña de mirada insipiente
doncella que atisba por la ventana
traviesa moza que baila descalza

Ya se asoman los verdes ojos de gata
ya en la canasta falta una manzana
ya se escaparon a las aves de sus jaula
¡Traed a la niña que está desatada!

Luna llena: El Espejo. Refleja la luz del Sol y es momento de plenitud. Se relaciona con “La Madre”, la que alimenta, protege y da sustento. Es la fuerza materna que custodia a la tribu o la familia. Momento de seguridad y mucha sensibilidad, de percepción infinita.
En estos días, nuestro sexto sentido está en su máximo, estamos alertas y precavidas. En los cultivos, son los días perfectos para depositar las semillas en la tierra.

Mujer basta de bazos arropantes
guerrera de espada presta y filosa
dama de regazo reconfortante
madre, centinela, campesina y amante

En ausencia de su amor custodio
toma el hacha y corta los leños
aviva el fuego y cocina puchero
soba su espalda y refresca su rostro

Luna menguante: etapa de “La Hechicera”. Es tiempo de experimentar toda energía sexual sin pudor y sin miedo, nos sentimos en libertad. Entre la Luna Llena y la Nueva, el cuerpo tiende a eliminar toxinas. Con la Luna Menguante, el ciclo lunar se cierra. Inicia un proceso de purificación, de relajamiento y para compartir todo lo que logramos en un mes lunar. Es el momento de recoger los frutos de nuestro trabajo. Es tiempo de cosecha.

La espera valió la pena
la Luna ya nos guarda
ajusto mi vestido de gala
bajo el escote
unjo de perfume nuestra piel
la que antes callaba.

Pinto mis labios de fresas
llevo el fruto prohibido a mi boca
gozo la buenaventura de mi vientre
te endulzo de miel
te baño de mi savia

Dejo que mi cuerpo te diga
cuanto te anhela
Que el vapor del sahumerio
nos eleve y nos funda

Tu cuerpo, mi altar pagano
al dios, hombre y mago
Mi cuerpo, la ofrenda
de diosa, mujer y hechicera
Y en este milagro de carne
nuestra voz pida más.


Autoría: Yolisbeth Ruiz García
Fuente: Proyecto Diez

5 tips para aliviar menstruaciones dolorosas

Todas en algún momento de nuestras vidas hemos lidiado con menstruaciones dolorosas, para algunas estos sucede cada 28 días sin excepción (dismenorrea). Dolor de vientre, migrañas, dolor de espalda, espasmos, sensibilidad en los senos y diarrea son quizás las expresiones dolorosas más comunes durante la menstruación.

1. Go with the flow
Primero debemos aceptar la divinidad de nuestro ciclo y entender que nuestro cuerpo es un sistema perfecto, Mia y yo siempre discutimos sobre nuestra “teoría de los huecos” y es que el cuerpo humano necesita agujeros para poder fluir, este es de hecho un de los principios de la Medicina Tradicional China, la ausencia de fluidez es el inicio de todas los dolores y enfermedades.
Así que sé consciente sobre el proceso que está ocurriendo, entiende que tu cuerpo debe “deshacerse de la sangre vieja” para poder formar nueva.

2. Tiempo para descansar
Esto lo aprendí de la maravillosa Christiane Northrup, aún cuando no sufrimos de menstruaciones dolorosas, debemos tomar este momento para descansar, nuestro cuerpo está sangrando, es un bajón energético. Sé que a veces entre la vida, el trabajo, los hijos y las responsabilidades es imposible tomarse esos días para quedarnos en cama desconectadas del mundo, pero tómate al menos una hora, unos minutos para nutrir tu cuerpo y no para victimizarte. Imaginemos que somos como la batería de un smartphone, cuando tenemos la regla, estamos en “rojo” con solo 20%, entonces tratamos de no utilizarlo tanto para que rinda ese poquito, hasta que podamos reconectarlo de nuevo y cargar las pilas.

3. Hot mamma!
Aquí en Los 5: No more cramps les dimos unos tips para sobrevivir a esos días, el número uno es por supuesto, una fomentera. El calor es necesario para mantener el flujo, el frío contrae e impide el movimiento fluido de la de la energía, así para evitar menstruaciones dolorosas compra una fomentera y toma bebidas calientes a lo largo del día, te recomiendo un te sin cafeína.

4. Alimentación
¿No te has preguntado por que algunos períodos son muy dolorosos mientras que otros soneasy breazy? Pues la respuesta puede estar en lo que comemos. Durante mi menstruaciones suelo comer lentejas (hierro) con arroz (vitamina C), durante esos días debemos nutrir a nuestro cuerpo, así que evita:
-Harinas y azúcares refinados: este es un tiempo en que solemos comernos todas las indulgencias que no nos comimos durante el mes, con ese bajón energético no ponemos mucha resistencia y nos damos libertad para monchar, pero esos munchies, suelen ser los responsables de tu dolor de vientre. Los azúcares refinados por ejemplo, aumentan las sustancias químicas inflamatorias en el cuerpo.
-Cafeína: ya hablamos de que debemos estar relajadas para que todo fluya, pero la cafeína nos tensa y en muchos causa ansiedad, así en esos días evita el café y refrescos.
-Carnes rojas y huevos: estos alimentos son ricos en ácido araquidónico, el cual aumenta la inflamación celular en algunas personas, pudiendo contribuir a trastornos digestivos, reduce su consumo durante estos días.
-Soya: los fitoestrógenos es un químico encontrado en la soya, el cual se asemeja muchísimo al estrógeno.

5. Vitaminas y suplementos
Así como es recomendable eliminar o reducir el consumo de ciertos alimentos durante esa época del mes, también es necesario incluir ciertas vitaminas y suplementos que nos ayudarán a aliviar esas menstruaciones dolorosas.
-Vitamina E: previene la coagulación excesiva y ayuda a mantener el flow menstrual.
-Omega 3: los ácidos grasos ayudan a mejorar la estructura de la célula reproductiva y disminuir la inflamación
-Magnesio y Vitamina B: la deficiencia de magnesio es quizás la principal causa de los dolores menstruales, este ayuda a relajar el tejido muscular. La vitamina B6 se ha demostrado reduce la intensidad del dolor durante la regla. La doctora Northrup recomienda tomar 300-800 gramos de magnesio y 50-100 de vitamina B.

6. Alternativas
Otros métodos para aliviar los dolores menstruales son:
-Orgasmos: está demostrado alivian el dolor de vientre, así que en vez de darte una indulgencia azucarada, tócate un poco.
-Homeopatía: también en los Los 5: No more cramps les recomendamos tomar homeopatía para aliviar el dolor menstrual.
-Masajes: date un masaje en el vientre, esto es algo que te recomiendo hacer no solo durante la regla, sino regularmente.
-Acupuntura y reflexología son terapias alternativas a las que puedes recurrir si tus períodos son muy dolorosos.

Autoría: Irene Abreu